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lunes, 21 de abril de 2008

Desde Paysandú, Rodrigo nos da su opinión

Saludos a los amigos de Uruguay de las Ideas, y les robo un momento para contarles mi experiencia en la Red de Apoyo al Plan Ceibal (RAP Ceibal), experiencia que ha marcado de manera muy gratificante mi vida.
Pero se los cuento desde el principio: después de participar en el certamen Tus Ideas Valen todo cambió, la labor que realizaba de forma casi anónima como tallerista y promotor del juego de ajedrez en el ámbito educativo empezó a ser conocida por autoridades de la enseñanza y la cultura o personas vinculadas a ella. De esta manera recibo la invitación para integrar una red de apoyo logística (RAP-Ceibal) para un proyecto sin precedentes en el mundo que pretende ni más ni menos que integrar las aulas uruguayas al tercer entorno o comunidad del conocimiento. Nos comenzamos a reunir en la Casa de la Universidad de Paysandú un grupo de colaboradores, por cierto muy heterogéneo, de las más diversas profesiones, algunos niños otros adultos mayores, están quienes son expertos en informática y los que sabemos lo básico, pero una cosa tenemos todos en común: la convicción de que estamos frente a un proceso de trasformaciones, y ante él tenemos dos opciones: ser espectadores o protagonistas. Y me quiero referir a este proceso de cambio, toda acción pedagógica tiene una fuente social y política, y esta no es la excepción, no podemos entender al proyecto Ceibal si lo sacamos de su contexto político nacional y regional. Estoy de acuerdo con al idea de una revolución en el marco de la cultura y la educación (y por esto felicito a los maestros que la hacen posible), pero que quede claro que no son las XO la causa de los cambios, estas son solo un herramienta que puede articular estos cambios, el proceso ya comenzó desde antes de la entrega de las XO a los niños y maestros, las laptops no son la causa sino la consecuencia de esta revolución. Conversando con un amigo le decía medio en broma y medio en serio (como se dicen acá las cosas muy serias): si de verdad queremos un Uruguay nuevo tenemos que gestar una nueva raza intelectual de uruguayos, dicho de otra forma las generaciones que nos sucedan deben tener una concepción del mundo, de si mismos y de la vida distinta a la nuestra y no preocuparnos tanto que enseñarles o que materias deben aprender. Por eso creo en el proyecto Ceibal, por que es la estocada final al conductismo, por que los niños por fin pueden aprender sin que nosotros les enseñemos, por que talvez crezcan sin creer en supersticiones como la garra charrúa y la viveza criolla.
Bueno y acá estamos, trabajando a full con este grupo maravilloso de personas jóvenes (todas jóvenes de espíritu) con ganas de ser anónimos constructores de un nuevo Uruguay para nuevos uruguayos.
Quiero aclarar que esta es mi perspectiva, y que no necesariamente tiene coincidir con la postura de RAP Ceibal.
Los saludo cordialmente
Rodrigo Fernández
Paysandú

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